Discursos contra el hambre

Gerardo Mosqueda

Ya transcurrieron 18 meses y el presidente Peña fue a Chihuahua a la escenografía ideal para “evaluar la cruzada contra el hambre” en medio de mexicanos Rarámuris para compartir discursos sobre la tarea encomendada a la secretaria de desarrollo social: que todos los mexicanos sean beneficiarios del derecho constitucional a la alimentación.

En los discursos dicen que evaluaron, es probable. Se tomaron seis meses en iniciar el programa que debería tener una cobertura de 400 municipios, de los más pobres del país, no lograban integrar los expedientes, tres meses más y lograron integrar 80 de los 400, entonces se redujo la cobertura del programa, se anunció que no se cumpliría con la meta, así fue y los mexicanos más pobres tuvieron que esperar meses a que se pudieran integrar los expedientes, terminaron el año con subejercicio presupuestal.

En el curso de esos meses otras dependencias gubernamentales de estados también se detuvieron en sus programas, como la SEDESOL no avanzaba con los expedientes y no había señales claras, decidieron esperar. Finalmente se activó el programa, a cuenta gotas fueron llegando las despensas, en algunos estados; aprovecharon para venderlas y justificar los controles, para variar, solicitándoles las copias de sus credenciales para votar, con cinismo les entregó víveres en estado de descomposición. Puras cochinadas, diría un señor “beneficiado” con una despensa por la que había pagado sesenta pesos…

En algún discurso comentaron que cada año se dedicaría un mes para hablar del tema, el año pasado 2013, fue el mes de abril, éste año es el mes de junio. Por lo visto será el mes que convenga… Aquí sigue sin importar que suceda con los mexicanos que se encuentran en pobreza alimentaria, ellos deberán esperar. 

La señora Robles se sube al estilo de los discursos, nuevas promesas, nuevos retos, nuevos programas, nuevos sueños, lo que sigue sin ser nuevo es la realidad que viven los mexicanos destinatarios de sus discursos.

Los gobernadores, sin excepción del partido de su procedencia, contribuyen a que el número de mexicanos en pobreza extrema siga creciendo, no hay un sólo estado del país que haya reducido el número de pobres, generaciones han muerto y las nuevas generaciones son un número mayor.

El derecho constitucional a la alimentación sigue siendo un discurso prometedor.

Ahora se “ampliará” el programa a 1100 municipios, es decir, casi la mitad de los municipios del país, que importa la cantidad que le pongan al discurso, quien ha dicho que paso con los cuatrocientos, que luego se redujo a ochenta, que ahora crece a más de mil.

Mientras entre los legisladores “se debaten ” los asuntos implicados en las leyes secundarias por lo que no tienen tiempo de evaluar, el poder ejecutivo amplía su cobertura discursiva sobre los temas hipersensibles de la alimentación de los mexicanos, ricos en verborrea y los gobernadores no tienen entre sus prioridades que haya mexicanos en los estados que gobiernan que están muriendo de hambre.

La política social que encabeza el presidente Peña no tiene dirección, no tiene evaluación, no tiene respeto por la dignidad de los mexicanos que no han logrado resolver el sustento para sus familias.

Durante el mes de junio nos esperan varios días más de discursos… Para combatir el hambre.

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.

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