También en Guanajuato ganó Madero

Fernando García

A partir del día de hoy, “La Loma” dejará ser considerada una expresión marginal en el Estado de Guanajuato.

Por más vueltas que se le den, no puede leerse como derrota lograr el 40% de la votación del Estado, que desde luego, suma al triunfo nacional. Ganan en medio de la derrota.

Del otro lado, hay quien pierde en medio del triunfo en la fórmula Cordero-Oliva: Su coordinador estatal. Aunque no lo parezca.

Ayer, en rueda de prensa adelantada a los resultados oficiales, el Senador Fernando Torres Graciano, acompañado de Ricardo Torres Origel, Miguel Ángel Salim y Guadalupe Vera, se acreditó junto con ellos el resultado favorable a Oliva en Guanajuato.

Pero en Guanajuato el triunfo de Oliva es de Oliva.

Bien lo dijo Ricardo Sheffield en sus declaraciones ayer en la jornada electoral, “gana el paisanaje”, dijo; “Oliva en el Estado fue Gobernador y Presidente del Partido, lo conocen, ha hecho labor y esa labor se entiende que jale el voto del paisano […] aquí la gente votó por Oliva”, aseguró.

Y así fue. Juan Manuel Oliva y Martha Martínez incluso crearon estructuras electorales paralelas a las que estaban al mando de Torres Graciano y desde ahí, rescataron a través de muchos otros operadores, los votos que su coordinador no pudo ya conseguir. Los votos de Juan Manuel Oliva, no son todos de Fernando Torres Graciano.

Entonces, la promesa del Senador no se cumplió. Tener el 80% de los votos de Guanajuato para donde él indicara, era posible a ojos cerrados en “su PAN”, pero no fue posible ya en “este PAN”. Ya no son suyas todas las fichas de ese juego.

Los argumentos de los panistas para votar por Madero, constituyen más bien un rechazo al control partidista que Torres Graciano ha ejercido por mucho tiempo. El voto maderista en Guanajuato es el rechazo a sus imposiciones, a sus engaños, a sus aliados; a la falta de libertad, al poder de la cúpula y no de la base.

Culpa al dirigente estatal del “avance de La Loma”, pero frente a los argumentos de los militantes, es claro que es más responsable del avance de La Loma él mismo. Avanza, en todo caso, el poder del militante.

Con las cosas así, lo cierto, es que también en Guanajuato ganó Madero. ¿No cree Usted?

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