Más reformas, menos crecimiento

Gerardo Mosqueda

Para atender temas económicos en nuestro país se pueden acudir a muchas fuentes de información, consultar a una lista importante de opinadores y estar atento a las declaraciones provenientes del poder ejecutivo; existen dos fuentes insustituibles por ser las que generan la información para tomar decisiones en todos los niveles de la economía nacional: el Banco de México y el INEGI.

Durante meses hemos leído sólo discursos prometedores, ponencias legislativas desbordantes de optimismo, campañas publicitarias del gobierno mexicano que mienten a la sociedad sobre los precios de los combustibles, la generación de empleos y otras tantas mejoras sustantivas de nuestra economía.

Las oficinas de análisis económico de bancos privados operando en México encontraron las palabras que no les comprometieran a decir un pronóstico desalentador, esperando la información que recién fue publicada por el Banco de México: La minuta de la Reunión Bimestral de la Junta de Gobierno del Banco de México.

Crecimiento menor a lo esperado. Esa es la síntesis de la minuta.

Prevalecen los riesgos a la baja para el crecimiento, el Producto Interno Bruto (PIB) no superará el 2% en el 2014.

Es decir, mantendremos la tendencia de crecimiento de los últimos trece años.

El miércoles pasado el INEGI dio a conocer los indicadores de seguimiento oportuno y se mantienen las tendencias por debajo de lo esperado, es decir, el Indicador Coincidente; complemento del PIB, sugiere que se revise el comportamiento de la economía a la baja por lo que resta del primer semestre.

La mayoría de los miembros de la junta de gobierno del Banco de México consideran la recuperación de la economía de manera modesta, sustentada en la expansión del gasto gubernamental y la recuperación de la actividad industrial en Estados Unidos.

En materia económica dos primeros años del presidente Peña serán parecidos a los dos último del presidente Calderón. Es decir, creceremos al 2%.

No deberá extrañarnos que las tasas de desempleo abierto se mantengan, acumulando un rezago que se torna de alto riesgo, el número de altas de trabajadores en el IMSS indica que se generan casi 400 000 menos empleos de los que necesita el país para orientar sus políticas públicas al crecimiento económico.

Como todos los mexicanos, no tengo duda de la urgencia de las reformas constitucionales y sus leyes reglamentarias, mientras los legisladores más discuten “sus prioridades partidistas” y ” las presiones de los monopolios “, más se alejan del bien común, del bien concreto que representa el cambio estructural previsto en las reformas.

Objetividad y responsabilidad parecen ser las características que se perciben en los contenidos de la minuta del Banco de México. Es lo menos que esperamos del Presidente Peña y su equipo económico. Hasta hoy no ha sido así, mucho discurso. No hay crecimiento.

Con un abrazo entrañable felicito a todas las mamás. ¡Dios las bendiga!

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