El 17 de mayo pierde el PAN

Fernando García

No sabemos quién ganará el proceso interno para la elección de dirigente nacional del Partido Acción Nacional. Yo no lo sé;  pero sí sé quién perderá, estoy seguro. Perderá el PAN. Ya está perdiendo.

Tal vez suene muy aventurado decirlo ahora, hablar de una ruptura y un caos, pero son evidentes las heridas que se causa a sí mismo el instituto político a medida que las fórmulas contendientes avanzan en la campaña. Parece que no hay límites en los señalamientos y acusaciones, no cesa la guerra sucia y lo único cierto que ambos candidatos atentan contra los principios de Acción Nacional sin miramientos.

En sus eventos de campaña, tanto Madero como Cordero han caído de verdad en prácticas impensables de una vida interna partidista que se dice democrática; intentar convencer a un electorado que les conoce a ambos, mejor dicho a los cuatro por  años de militancia, al más puro estilo de los lonches, las comidas y los refrescos; sólo por señalar lo visiblemente más burdo, pues la estrategia de “fino calado” -nada fina por cierto- no se ve, pero se siente.

Por su parte Cecilia Romero, actual Presidenta interina del Comité Ejecutivo Nacional, se ve rebasada en sus funciones igual que la Comisión de Orden que no ha sacado valor, ni estatutos, para poner límites a los contendientes. La lógica parece simple, si limitan a Cordero deben limitar a Madero, su “ex jefe”. ¿Será que la Presidenta quiere poner orden? O ¿quiere y no puede poner orden? Más bien parece que no quiere ni puede poner orden.

Si viviera don Manuel Gómez Morín volvería a morir si viera a este PAN envuelto en enredos, corrupción, presión a sus militantes, falta de principios.

En mi opinión, no urgen tanto las reformas como el regreso al origen, a los principios, a los buenos funcionarios, a los buenos ciudadanos. Mejor pocos, pero verdaderos panistas, que muchos militantes que no saben serlo. El país es primero. Primero los ciudadanos, primero la democracia, primero el país por sobre los beneficios personales ¿No cree Usted? 

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