Mensaje de Juan Ignacio Torres Landa Aranda en el Homenaje a su padre

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“Un último episodio esperaba a Juani, carrera contra el reloj, por volver a Guanajuato y aplicar ese grandioso Plan Guanajuato mejorado después de 12 años, bien lo decía, dos columnas de gobierno “Una gran infraestructura física para el desarrollo y un Plan Integral para el Entorno Social”. Juan Ignacio Torres Landa García volvió a dar todo de sí, día y noche, por regresar el progreso a Guanajuato.”

San José Iturbide | Redacción | 9 de diciembre de 2013

Una de las partes más emotivas del homenaje póstumo a Juan Ignacio Torres Landa García, fue sin duda, el mensaje final a cargo de su hijo, Juan Ignacio Torres Landa Aranda. Les compartimos la transcripción su intervención. 

“Muy buenos días, tardes ya, a todos ustedes presentes. Más que un orgullo, es un honor para un servidor poder platicar con la gente querida de San José Iturbide sobre un gran hombre que marcó una diferencia entre épocas.

Agradezco a todos su presencia en tan bonita caminata que recién tuvimos desde la Alameda hasta esta Plaza Principal, encontrando siempre en este hermoso pueblo personas con ánimos de trabajo y alegría en sus rostros. Agradezco de igual manera a toda la gente que no tuvo duda en acudir a este evento para Juani desde otras partes del estado y otros estados vecinos.

Nos reunimos el día de hoy para recordar y honrar a una persona que nos dejó a algunos, por no decir a muchos, un sentimiento de esperanza y anhelo por brindar servicio a la comunidad.

De antemano ofrezco una disculpa a las buenas y malas críticas, pero el día de hoy no me referiré a Juan Ignacio como su hijo, sino como su seguidor y su admirador.

Como ya es conocido, Juan Ignacio vino desde muy temprana edad para actuar en el servicio a su pueblo. El menor de diez hermanos, hijo de Don Juan José Torres Landa y María Teresa García, obtuvo de su crianza en la infancia el aprecio de un ambiente político pleno de crecimiento, desarrollo y progreso encabezado por su Padre Gobernador Don Juan José.

Al cabo de sus veintiún años Juan Ignacio pierde a su Padre, pero gana fuerza y voluntad para seguir con su legado. Tan sólo dos años después un joven con espíritu de servicio público logró consensar la elección de un Pueblo para tener la oportunidad de hacer obra pública de grandes alcances.

Juani logró en colaboración de su equipo de trabajo, Ayuntamiento 1983 a 1985, y la ayuda de los mismos beneficiados de los programas de obra pública, pavimentación de vialidades hasta los zurcos en todas las comunidades, servicios primarios, una escuela preparatoria,  mejora y embellecimiento de esta Plaza Principal, la sala de nuestra casa, decía él, entre muchos otros.

Conversando con personas de aquí mismo, se cuentan vastas anécdotas de Juani, entre ellas, la colocación de un pizarrón a la vista del público en la Presidencia Municipal con las cuentas de tesorería que se llevaban día a día, muestra de su inclinación infalible a la honestidad y el buen desempeño como servidor público.

Entonces, así culminó un periodo de progreso y beneficio a la comunidad que más tarde lo vería emprender un viaje por el que sería Diputado Local y Diputado Federal de su misma zona, desde donde una de sus destacadas labores fue conseguir el no cobro de peaje sobre una de las principales arterias de comunicación en el centro del país.

Juan Ignacio supo aplicar filosofía en su forma de vida, creyente de la entrada y salida de la esfera política para no obstruir a nuevas generaciones.

Así, decidió emprender el camino del sector privado para mantener y crear nuevas fuentes de empleo desde su rol empresarial. Desarrollador por naturaleza, se empeñó en crear y hacer proyectos materiales, principalmente en los tres ejes del sector inmobiliario, Residencial, Industrial y Turístico.

Supo alternar la participación ciudadana con el cuidado y crecimiento del patrimonio. Supo alternar las relaciones públicas y profesionales con la convivencia en casa.

Anduvo el 96% de los caminos y carreteras del país, y no solo comió kilómetros sino que armó una bitácora registrada rica en conocimiento de cuencas hidráulicas, economías locales y gastronomía geográfica.

Más tarde, Juani salió al llamado por la lucha a la democracia en el año dos mil. Oportunidad para generar y realizar un segundo Plan por Guanajuato después de casi cuarenta años.

Nuevamente, regresó al emprendimiento y esta vez para realizar un proyecto con visión que muchos no alcanzamos a ver el horizonte que él tocó, así lo decía, un desarrollo turístico en el Jardín más bonito de México para disfrutarlo y compartirlo con el Mundo. Este es un ejemplo perfecto de su frase predilecta “Voluntad para hacer las cosas”.

Plasmó valores inamovibles empezando por la casa, pues si esta se encuentra en orden y armonía los demás círculos en el actuar de un individuo se estabilizarían para bien. Amó a su querida y bella esposa Maricela Aranda quien lo acompañó en todas sus batallas. Compartieron una tesis “Víndica” sobre cómo vivir y dejar enseñanza de la evolución de la vida a las generaciones por venir para respetar a nuestras especies hermanas.

Dedicó tiempo valioso a la formación y educación integral de sus cinco hijos, que tuvieron al mejor maestro para afrontar la escuela diaria y anteponerse a los desafiantes obstáculos en el camino. Sin titubeo, Padre ejemplar que cumplía el trato a todos por igual, ningún consentido ni sesgo en su amor por la vida después de la vida, sus hijos,  “Mi Azulita, Mi Garotaon, Mi Memena, Mi Mariana Mi Mariana y Mi Chocoyota”.

Un último episodio esperaba a Juani, carrera contra el reloj, por volver a Guanajuato y aplicar ese grandioso Plan Guanajuato mejorado después de 12 años, bien lo decía, dos columnas de gobierno “Una gran infraestructura física para el desarrollo y un Plan Integral para el Entorno Social”. Juan Ignacio Torres Landa García volvió a dar todo de sí, día y noche, por regresar el progreso a Guanajuato.

En Febrero de 2012 aseguró: “Por México me Muero en Granaditas” y quizás no fue en Granaditas pero si en toda su extensión, su tierra, su gente, su Guanajuato, su México.

Mi eterno agradecimiento a Juani por enseñarnos y darnos el ejemplo de vivir y trascender.”

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