16 años después

Gerardo Mosqueda

La administración pública en el país está a prueba, una vez más, como cada año, sin ánimo irónico. Los fenómenos naturales de semanas recientes han dejado un reclamo actualizado, los servidores públicos que se han visto actuar, comunican respuestas que van desde la ofensiva displicencia, hasta la solidaridad heroica. Unos mostrando su improvisada e ineficaz respuesta y otros, gran capacidad de organización y sentido humano en el servicio de emergencia que se necesita.

No todo es emergencia; muy poco de lo que se hace en la administración pública debería ser tratado como emergencia, precisamente la profesionalización de los servidores públicos tiene como primer resultado sistematizar el servicio a la sociedad para evitar riesgos de emergencia derivados de la mala actuación de los propios servidores.

Tener una adecuada capacidad de respuesta de un gobierno, supone un trabajo ordenado de formación de los servidores públicos en todas las áreas del gobierno, se han creado leyes que regulan el trabajo de los servidores públicos y cada vez que hay un cambio de autoridades gubernamentales, sean de tres o de seis años, los cambio en la estructura gubernamental responden a la capacidad de relacionarse con el gobernante en turno y no a su probada capacidad.

El servicio civil de carrera debe esperar, la profesionalización gubernamental también debe esperar, una vez que se satisfacen los compromisos de darle trabajo a los que se sumaron a las campañas, entonces se analiza de las plazas que quedan como se redistribuyen los puestos entre los que sí tienen idea del servicio público, especialmente porque ya tienen tiempo en los cargos públicos y eventualmente porque se han capacitado para ellos.

Cuando entendamos que el servidor público actualizado en el marco de la ley que le compete y en los modernos sistemas de trabajo es un factor vital para un gobierno competitivo, tendrá sentido que prevalezca la profesionalización a una aguda capacidad de acomodarse en los relevos gubernamentales.

Por más esfuerzos que se hayan hecho, sigue siendo insipiente la respuesta a la profesionalización en el servicio público. Hoy existen esfuerzo admirables de escuelas de formación de servidores públicos, universitarios formados para el servicio público, sin embargo, poco alcanza para trabajar con los más de dos millones y medio de mexicanos que se desempeñan en el servicio público. Cifra por demás imprecisa, así es la realidad, la información estadística gubernamental sigue siendo tratada irresponsablemente, comunicando cifras que digan de las cualidades del gobernante y no de cómo se están resolviendo las necesidades de la sociedad.

La administración pública tiene un sólo reto: ser profesional, es decir eficiente y con valores. Es el contexto del Instituto de Administración Pública de Guanajuato, fundado hace 16 años y vigente en su esfuerzo por contribuir a la profesionalización de los servidores públicos, al día en los temas que demandan las normas actualizadas y fomentando la cultura de la profesionalización.

Precisamente, el próximo jueves el Instituto de Administración Púbica de Guanajuato cumple 16 años de vida institucional y convoca a todos los servidores públicos, académicos y estudiantes al foro: Reformas Estructurales Contemporáneas.

Con académicos de la Universidad de Guanajuato, del CIDE, del INAP y del IAP Guanajuato. Jueves 24 de Octubre a las 9:00 am en la sede de Rectoría, campus Guanajuato, Aula Magna 1, UCEA.

Mi gratitud a los medios de comunicación que permiten éste mensaje, nos vemos el jueves.

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