PAN Reformado

Gerardo Mosqueda

Como se pudo se completó  la asamblea estatutaria de PAN, el tema que quedó pendiente del mes de marzo, se completó, este sábado, en la forma, con más delegaciones y con menos delegados.

Después de las elecciones en catorce estados de la república, de una tregua mediática entre los calderones y los maderos, a pesar de los disparates de los senadores panistas y su pelea por los dineros del grupo parlamentario… la militancia panista sigue aguantando ser observador de los conflictos cupulares; jefaturas, que no liderazgos panistas peleando con lo que se pueda por no perder el control del Partido Acción Nacional.

Ya metidos en la décimo séptima asamblea, que tuvo como fin hacerle reformas a los estatutos y ante la reacción de los seguidores del grupo del expresidente Calderón, empeñados en no perder el partido político, una vez que perdieron la elección presidencial y dieron la bienvenida al PRI en los Pinos. La asamblea no fue concluida porque los calderones prefirieron que se “reventara” el cuórum, dejando inconclusa la reforma estatutaria, la militancia confundida y los grupos cupulares en un conflicto mayor, con un desgaste político mayor, con la mayor confrontación que se ha registrado en la historia del PAN.

Evidenciando que el tema es ganar la lucha por el control del partido.

Así que, con los propósitos muy claros, la asamblea extraordinaria de ayer, sábado, tenía un gran riesgo: que se volviera a reventar el cuórum.

Pese a las maniobras organizadas por el operador contra-pan Jorge Manzanera, quien fue claramente denunciado por el senador Javier Corral, la presión del grupo seguidor de Calderón llegó a la desesperación porque ahora no pudo romper el cuórum y se fueron consumando una a una las reformas que se propuso el grupo criollo encabezado por el propio presidente del partido.

Fue legal diría Gustavo Madero. Afirmando que las reformas estatutarias se habrían aprobado por las dos terceras partes de las delegaciones presentes. Habrá que esperar a ver si los calderones deciden impugnar los resultados o deciden seguir el camino tortuoso: esperar la convocatoria para elegir al sucesor de Gustavo Madero y sacarle provecho a la salomónica y muy poco creativa propuesta aprobada de una comisión permanente , con más facultades que el actual comité o el actual consejo nacional

La reforma estatutaria se podría resumir en dos expresiones: la militancia elegirá a los dirigentes y la comisión moldeará la decisión de la militancia, logrando así cerrarle el paso a los calderones de su pretensión de “controlar” al partido. Es decir, la comisión concentrará el control del partido, los comités entrarán a revisión para justificar su existencia. Ahora será más importante ser parte de la comisión que del propio comité nacional o de cada estado, según se presenten las convocatorias de elección de jefes estatales. Esa mezcla híbrida que le atribuyen a Rivadeneira y cercanos a Gustavo Madero parece haber logrado su objetivo;  reformar el estatuto. Por ahora.

La polarización que se deriva de la asamblea tendrá paulatinamente sus efectos durante los meses que le quedan a este año, Madero deberá concluir su gestión de presidente del partido hacia el mes de diciembre; si los calderones le apostaron a que se retirara del partido, como lo hizo Nava, como lo hizo Martínez. Ahora el presidente ha recuperado una parte importante del control del partido y no se ve alguna razón que justifique una renuncia a dirigir el partido los meses que le faltan. Seguirá diciendo que se reelige, para generar el espacio que ayude eventualmente alguno de sus aliados, los calderones estarán midiendo fuerzas y evaluando si Margarita Zavala o Cordero les permiten ganar y recuperar el control cupular del partido, mucho está por verse en el futo inmediato.

De la doctrina del PAN. Ese no era el tema. Por lo mismo prevaleció en la asamblea un ambiente de pragmatismo cínico, que puede hacer que “alguien” patrocine reventadores, provocadores, agitadores que hicieron su tarea de “reventar la asamblea”, sin éxito.

De la prudencia política. Ese tampoco era el tema. Sólo se alcanzó a opacar los gritos con el canto del himno del partido.

Del respeto a la dignidad de los militantes… por el sólo hecho de ser personas, ya habrá oportunidad de hablar, en otra ocasión.

De la Patria ordenada y generosa… Ya es tiempo de que sea tomado el tema por nuevos liderazgos, con valores y testimonio para que conduzcan al partido con capacidad y autoridad moral.

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