Homo Economicus | Por Jesús Soria Narvaez

37ES11C2 Homo Economicus Jesus Soria Pacto por Mexico

Cómo mitigar el “calvario” económico de este regreso a clases

“Todo acto humano es fundamentalmente un acto político y económico.”

Este lunes diecinueve de agosto millones de estudiantes de nivel básico, medio superior y superior regresan a clases, lo que implicará un fuerte impacto en la economía de las familias mexicanas. Al respecto,  y de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) de 2012 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) los mexicanos destinan aproximadamente 9.3% de sus ingresos a educación y esparcimiento. En términos generales, se estima que para este regreso a clases 2013 los padres de familia destinarán unos 3,500 pesos en promedio por cada niño o joven, entre uniformes, calzado, libros y una lista básica de útiles escolares; aunque desde luego, con notables diferencias si se trata de una escuela pública o privada. 

Ante este ineludible hecho es posible mitigar en alguna medida el impacto que representa en la economía familiar este gasto, aunque lo cierto es que siempre será mejor prever es muy posible que este año no haya sido el caso y por tanto en este inicio de clases las familias estén realizando el grueso de las compras escolares en estos momentos. Por tanto, si no compró con tiempo perdió una oportunidad de comparar y elegir la mejor opción, pero aún con ello puede tomar algunas medidas para disminuir este impacto en sus bolsillos.

Aquí le van algunas medidas u opciones para tratar de hacer menos difícil este regreso a clases.

          1. Recicle. Este es el “clásico” consejo de siempre: use aquello que el hermano mayor o familiar “dejó” de utilizar (no abundo más)
          2. No necesariamente todo debe ser nuevo. Haga saber a su hijo que lo importante no es que tenga útiles nuevos sino la función que éstos tienen en su proceso de aprendizaje. Los útiles son medios y herramientas de apoyo, no fines en sí mismos.
          3. Coordínese con otros padres de familia. Busque si alguna papelería o centro de autoservicio pueden darle algún descuento por compras en grupo   Por paquetes grandes es altamente posible que un distribuidor pueda ofrecerle algún descuento.
          4. Tenga en cuenta la relación calidad / precio. Aunque es muy atractivo (de inicio y en muchas ocasiones es falso) hacer las compras de útiles en el mercado informal: tianguis, puestos en la calle, etcétera, no siempre resulta en una buena experiencia. Por ello, le sugiero acudir a los centros en dónde en algún momento pueda hacer válida una devolución o garantía, una desventaja de la economía  informal es precisamente la mala calidad de los productos lo que puede implicar un menor tiempo de vida útil de los artículos escolares y en ocasiones un gasto doble.
          5. Reutilice material. Puede usted considerar aquellos artículos que hayan sido usados por el hermano mayor, el primo o algún otro familiar que aunque con algún uso, pueden ser todavía útiles. Explique a sus hijos o a quiénes podría destinar dichos útiles, libros o uniformes acerca de la importancia del uso en sí del artículo, mucho más que al hecho de que sean nuevos o tengan la imagen de su personaje favorito o de moda. Si usted reutiliza o recicla material, pues estar ahorrando entre un 15 y 35 % del gasto total que hubiese destinado en caso de comprar todo nuevo.
          6. Cuidado con el crédito. Como últimas opciones le sugiero el uso de tarjetas de crédito y acudir a las casas de empeño. En el primer caso (compra con tarjeta de crédito) haga el presupuesto total de lo que va a comprar y por consiguiente requerirá de crédito. Si el establecimiento en cuestión le ofrece meses sin intereses trate de tomar la opción de menor plazo (desde luego, si los pagos mensuales son cómodos para usted) para evitar llevarse a más tiempo la deuda y afectar su flujo de efectivo. Por último, si no tiene más opción que acudir a algún centro o casa de empeño verifique y asegúrese de lo siguiente: 1) que la valuación que se realice de su bien sea lo más justa posible, 2) que el contrato que realice esté registrado en la Profeco -esto debe estar señalado por escrito en el contrato-, 3) el monto de interés (porcentaje o tasa) que deberá pagar en caso de que requiera recuperar su bien empeñado, así como el interés moratorio o “castigo” que le implicará en caso de retraso u omisión de sus pagos, 4) de ser posible, verifique y/o pregunte si la casa de empeño está registrada en la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios (Amespre), y por último 5) no deje de comparar en varias casas de empeño. Se sorprenderá de las diferencias que puede haber entre una y otra.

Feliz regreso a clases.

Comentarios y sugerencias: jesus.soria.narvaez@gmail.com / twitter: @j_snarvaez

Deja un comentario