Cuando se sabe, se puede

Fernando García

Los resultados de la jornada electoral del pasado domingo 7 de julio fueron en muchos sentidos reveladores.

En el caso de la elección municipal en Aguascalientes, en la que todo apuntaba a que ganaría Francisco Chávez Rangel, candidato del PRI a la Alcaldía, por un amplio margen frente al candidato del PAN Antonio Martín del Campo, hubo sorpresas.

Pesaba sobre él, por militancia partidista, el proceso penal que se sigue en contra del ex Gobernador Luis Armando Reynoso, también las declaraciones del Procurador de Justicia de aquel Estado por un supuesto vínculo con el narco y la total operación del Gobernador Constitucional priista, Carlos Lozano de la Torre a favor de Chávez.

Era impensable pues, un triunfo a favor de Acción Nacional.

Sin embargo, hubo quienes lo creyeron. Incluso priistas. Diversos analistas y conocedores del tema electoral, entre ellos el líder del Movimiento Territorial del PRI, Alejandro Arias, dos días antes de la elección me comentaban que tanto en Aguascalientes como Baja California y otros Estados, se definiría la elección en la propia jornada sólo con el trabajo de las estructuras de los partidos políticos. Quién mejor “se moviera”, ganaría.

Y así fue como precisamente en tierras hidrocálidas el Diputado Federal guanajuatense José Luis Oliveros Usabiaga, mejor conocido por sus todos como “Chelís”, lideró las acciones de estructura electoral en ese municipio con gran éxito.

Oliveros, quien encabeza la Comisión de la Juventud en la Cámara de Diputados, operó para lograr el triunfo de Martín del Campo. Desde muy temprano en las redes sociales evidenciaba hábilmente la presencia de grupos de choque enviados por el Gobernador y reportó ser víctima él mismo de un convoy que le perseguía por las carreteras municipales. Logró en ese activismo cibernético detener al menos su persecución y los resultados finalmente hablan por sí mismos.

Dejó claro, en mi opinión, que no sólo puede abonar al PAN en el triunfo de Aguascalientes, también Guanajuato lo necesita. Su capacidad, antes y ahora, lo postula de manera natural para dirigir ese instituto político a nivel estatal.

Los “yunquistas”, “gracianistas” y otros “istas” del PAN en Guanajuato comienzan a valorar el joven liderazgo de “Chelís”. ¿Será que ya se dieron cuenta de que en sus cuadros sólo cuentan con “cartuchos quemados” y candidatos perdedores?

A Acción Nacional le hace falta sangre nueva, jóvenes eficaces y efectivos que sí tienen presente que se trabaja por los que menos tienen y por los más vulnerables, quienes llevan en la sangre la marca PAN. Aquí les dejo este ejemplo. 

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