Liderazgos con fracturas

Gerardo Mosqueda

No hay duda que la mesa rectora del Pacto por México sigue pasando pruebas importantes, las reformas que se han planteado; laboral, educativa y otras que se han cocinado en el contexto de ésta mesa de acuerdos han salido bien libradas, no se puede decir lo mismo de los actores en esa mesa rectora; cada que se presenta un tema nuevo de la agenda de 95 asuntos, quedan en el camino más heridos.

Le está saliendo caro a los partidos de oposición actuar en la disciplina de los acuerdos y luego llevar a sus grupos parlamentarios para completar la tarea que se define en la mesa del Pacto por México. Aquí se define y en las cámaras se afina, perdón: se vota.

Lejos de que el Pacto por México fuera un espacio para darle plataforma a los temas de la agenda política del País, se ha convertido en el medio ideal para diluir las presiones de los grupos políticos y de los “poderes fácticos”, la agenda avanza, pero los actores ya arrastran dificultades hacia dentro de sus propias estructuras y sus liderazgos dejan de tener toda la cohesión que necesitan en función de los tiempos político-electorales. También pasa con los actores del gabinete presidencial, empezando por el presidente Peña, Retomar la agenda con adendum, como elegantemente se ha dicho, es igual a que se tengan variaciones importantes en el turno de los asuntos de la estrategia planteada por el ejecutivo.

Es decir, los acuerdos políticos generan un desgaste en los liderazgos, que algunos de ellos ya traen fracturas difíciles de superar, en especial por los momentos electorales. En las próximas cuatro semanas, hasta antes del día de la elección en catorce estados del País, se estarán dando giros importantes en la agenda del Pacto por México, nadie va a desaprovechar el escenario para hacerse oír.

No obstante que el pacto parece ser un tema que permea a sólo un porcentaje muy bajo de los mexicanos, menos del 7%, es el tema del círculo rojo. Así que si nueve personajes de la política mexicana deciden la agenda, este hecho los vuelve frágiles por los efectos que producen sus decisiones. 

César Camacho, presidente del PRI, hace lo posible por deslindarse del exgobernador corrupto de tabasco Granier y hasta le recomienda que se presente ante las autoridades ministeriales… De cuantos más exgobernadores tendría que decir lo mismo… Las facturas podrían cobrarse en la elección que está por venir, aunque no sea en Tabasco donde habrá elecciones.

Madero, presidente del PAN, que viene dando tumbos, hoy no tiene con que arreglar la deteriorada relación que deja con los senadores calderones, que no se cansan de descalificarlo, por la “despreciada” decisión de cambiar al coordinador del grupo parlamentario.

Zambrano, presidente del PRD, evita todo comentario por el bajo rendimiento que les ofrece las alianzas que hicieron con el PAN y dejaron de lado acuerdos importantes que pudieron haber hecho con MORENA, amén de los escándalos de la lady senado.

Apuntalado como se pueda, en el PxM esperan la llegada de la “otra elección”, la que se va a negociar, antes, durante y después de la elección del primer domingo de julio; mientras tanto se cubren las fracturas con discursos cargados de lodo entre los “padrinos de los candidatos” en los estados que tendrán elecciones, sólo como ejemplo del bajo perfil de los padrinos, están los mensajes cargados de basura que se mandan entre el ex-rector y exgobernador de Colima y ahora delegado del PRI en Puebla, Moreno Peña y el exsecretario y ahora senador y operador del PAN, Lozano Alarcón.

No tardan en llegar los mensajes de civilidad política, para cubrir el expediente, ante la opinión pública, como si alguien creyera en esos mensajes. Como no sea porque se pagan y genera buenos dividendos a las empresas propietarias de los medios masivos.

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.

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