Está en chino…

Gerardo Mosqueda

Vino a México el presidente del segundo país socio comercial de México, aunque el presidente Peña reapareció con el mensaje dislálico, no se llama Juan pero representa al país con más personas en el mundo.

En efecto, China es el segundo socio comercial de México, aunque se le vende una décima parte de lo que se le compra, el temor de retomar un acuerdo comercial puso en alerta a las voces de los dirigentes de organismos empresariales, por ejemplo el presidente de la CANACINTRA vino a Irapuato y a propósito de nada, dio la bienvenida advirtiendo que no es tiempo de hablar de acuerdos comerciales con el asiático país.

Tampoco estaba en la agenda pública tratar el tema de un acuerdo comercial, pronto podemos estar de acuerdo que no vino como escala de otro destino y que las relaciones comerciales con China son de carácter prioritario para los productos mexicanos.

La visita del presidente chino reacomoda la agenda de prioridades en la política comercial de México, en la tarea de las reformas estructurales y en las relaciones bilaterales para darle paso a la atención de temas que tienen atorado al país: el crecimiento económico, se estima en un punto porcentual por abajo de lo estimado, es posible que la economía crezca cerca del tres por ciento, cuando deberíamos estar creciendo por arriba del cuatro y medio. La balanza comercial con Estados Unidos y China debe crecer tres o cuatro puntos en sus ventas para tener esquemas mejor equilibrados en la relación comercial con estos países.

No es gratuito que en los discursos de los representantes de los sectores económicos se plantee un giro a los mensajes para ver a China como un mercado de oportunidades de consumo de nuestros productos, es decir, en China, el ingreso per cápita ha crecido, especialmente en la región de Shanghái donde viven unos doscientos veinte millones de consumidores que han crecido sustancialmente su capacidad de compra.

En voz del presidente chino no se escuchó ningún mensaje del jefe de estado de una dictadura de partido, la carga ideológica no estuvo presente, el tema es la relación comercial y las fotos de acercamiento y buena relación, amistad y propuestas de apertura entre los dos países, una que otra “limpia” ritual…

Entre los factores que explican el crecimiento económico que ha distinguido al país de Asia está la inversión a la infraestructura educativa, a todos los niveles, para desarrollo de todas las actividades productivas.

Los jóvenes chinos están teniendo oportunidades de asistir a las universidades y mejorar sustancialmente sus condiciones de desarrollo, como sucede en todos los países donde el enfoque de crecimiento les lleva a la planeación con indicadores de competitividad internacional.

Este es el tema de mayor importancia para proponer pautas de crecimiento sostenido por las próximas décadas: crecer la infraestructura educativa, crecer la infraestructura digital, crecer como país en la generación de nuevos empleos con visión de más mente de obra. Los tiempos en que México era atractivo para invertir por lo barato de su mano de obra, afortunadamente, están quedando atrás, para los chinos también.

Las políticas públicas con enfoque de indicadores de competitividad siguen pendientes; el gobierno de la república propuso la reforma educativa y dejó a reposar la ley reglamentaria, cuando parece haber hecho el tramo más importante, cambiar la ley general, ahora desacelera y hasta parece que con un instituto de evaluación quiere dejar el efecto de la reforma educativa.

Es indispensable evaluar la estructura educativa del País, también  urgente evaluar a las universidades públicas que representan un gasto poco transparente, pero de altísimo costo para el erario nacional, la estructura magisterial de educación básica y media debe ser evaluada para acercarse a los perfiles de educadores que formen la visión competitiva que le urge a los mexicanos.

La responsabilidad de ser rector de la política educativa de México es función del estado, la responsabilidad y derecho de educar a los hijos es de los padres de familia, la de entrar en modelos de educación para la competitividad, que es posible sólo si se fragua en valores, es de los propios jóvenes que entran a la mayoría de edad.

Pero no caminará rápido este proceso si las políticas públicas siguen siendo causa de los rezagos en la política social. Gobernantes con actitud y operación asistencialista, en programas de dádiva y no de desarrollo humano.

Hacer con los jóvenes, tanta sociedad como sea posible.

Ver a los jóvenes como lo que son: mayores de edad, para tratar con un país también mayor de edad.

A la política educativa del presidente Peña le falta sociedad y le sobra conflicto entre gobierno y sindicato.

Ni más sindicato, ni más gobierno. Más sociedad!

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.

Mi solidaridad con las familias de Juan Ignacio Torres landa y de Javier Arena Barroso, Cristo Jesús que es rico en misericordia les bendiga y les conceda la paz.

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