Preciado, despreciado, preciado, despre…

Gerardo Mosqueda

Muchos meses esperó el presidente del PAN, Gustavo Madero para tomar las riendas de la fracción parlamentaria en el senado de la República. Ahora no tiene que esperar, ya no las tomó, los tiempos se le agotaron.

Veinticuatro de los senadores panistas encontraron una fórmula para ponerse de perfil ante la gota que derramó el vaso, afirmando que reconocen el carácter que tiene el presidente, según los estatutos (quien se come el cuento de los estatutos) el liderazgo se gana o se pierde con las acciones. Sí  en su momento negoció con el Presidente Calderón no debería de extrañar que el grupo de los Calderones ahora pone en entredicho la idea de cambiar al coordinador parlamentario en el senado.

Veamos: Calderón y Madero acordaron al coordinador parlamentario, en la persona de Ernesto Cordero. El acuerdo significó dejar actuando en la toma del partido al grupo de Calderón posicionado en el Senado, así tendrían una plataforma para sus operaciones de la toma del partido.

A Madero le toca tratar con las diferencias entre los grupos parlamentarios y los integrantes del comité nacional.

La poco reflexionada por decir lo menos, participación de Madero en el pacto por México entra en contradicción con la posición de la mayoría de los senadores. Entonces la frase de calderones contra maderos.

La estrategia en el PAN está en entredicho, el desgaste interno, la soberbia de no aceptar que el PAN está ahora como tercera fuerza política y obliga a cambiar las estrategias, los planes programáticos, la acción territorial; pero sobre todo un ejercicio de reencuentro con la doctrina que le da sustento a la acción política social cristina, que es donde se enclava la visión doctrinal del PAN.

El partido ha pasado de una vacía afirmación: mandar de vacaciones a la doctrina, para dar paso al pragmatismo, a un pragmatismo que se confundió con haz lo que quieras, los principios son para los discursos y las asambleas panistas. Inclusive acciones nefastas que ponen en entredicho la honorabilidad de servidores públicos.

Estos servidores de los tres órdenes de gobierno y de los tres poderes, retomaron las viejas prácticas del sistema priista y ahora resulta que no hay diferencia entre la opacidad del viejo PRI sin reglas, con el nuevo PRI  con reglas, con el saliente pan; así se suceden señalamientos mediáticos a cuanto personaje se ofrece y no importa de cuál partido provienen.

En este escenario y tratando de retomar el control del pan, su presidente, sin atinar ni en las declaraciones, lo que estaba haciendo; anuncia que Cordero deja la coordinación del grupo parlamentario del PAN en el senado. Avisa que hace una votación indicativa para nombrar ha Preciado, ahora la broma es: ¿tú votaste por Preciado? Los doce senadores que sí estuvieron de acuerdo con la decisión de Madero, tampoco afirman que hubieran votado por Preciado, es decir que por Preciado solo votó Preciado.

Con lo que está pasando en el PAN, el presidente Madero, tiene cero posibilidades de reelegirse, de los aspirantes a la presidencia nacional pueden descontar uno más; Gustavo Madero, mientras tendrá que lidiar con la crítica interna.

Sigue pendiente resolver la asamblea fallida para la reforma estatutaria.

Por lo pronto nombran al Senador Preciado como coordinador del grupo parlamentario del PAN, originario de Colima, le atribuyen una historia llena de acciones en el PRI de Colima, una confusa historia de recursos de SEDESOL en su estado, el Senador hoy no es apreciado, no es bienvenido, no es aceptado por los de su propio partido.

Vendrán las reacciones, los que ven en los reacomodos una nueva oportunidad.

Creo que hoy de lo que se trata no es de una nueva oportunidad, se trata de una nueva visión, de un nuevo compromiso, de nuevos liderazgos, de una nueva generación que retome sus principios. Se trata de ver con aprecio los valores de los panistas que creyeron en la Patria Ordenada y Generosa. 

Sólo para la reflexión.

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