México pobre. Pobres programas sociales…

Gerardo Mosqueda

En la administración que inicia el presidente Peña dio a conocer el programa más retador de la Cruzada contra el hambre.

Copiado de Brasil, asesorado por los creados del programa hambre cero en Brasil y publicitado, algunos dicen que, a cambio de un millón de dólares, por el mismo expresidente Lula, quien acompañó al presidente Peña en el arranque del programa.

La señora Robles, secretaria de SEDESOL, mandó hacer el mapa de localización de los más de cincuenta y dos millones de mexicanos en pobreza, los focalizó por municipios y aunque los mapas de los secretarios del ramo en los estados no coinciden con sus indicadores, SEDESOL a través de la estructura de delegaciones ya está operando los recursos de dichos programas, es decir, que en lo que se ponen de acuerdo, que zonas, de que municipios, de que parte del País se atiende primero, se regatea con los titulares del gasto social en los estados y llegan a negociaciones ” pertinentes”. Por lo pronto ejercen  los recursos, para bajar las presiones del sub-ejercicio presupuestal federal y de los estos.

Las limitaciones estructurales del estado mexicano no pueden resolver el objetivo de hambre cero, si no hay una nueva estructura. CONEVAL contabiliza 133 programas de gasto social, distribuidos en 15 dependencias federales, de las cuáles SSP, SEDESOL, SEMARNAT y SSA concentran el 62% de los programas.

Durante  casi cuatro décadas han tenido en el gobierno federal la misma visión estructural para el gasto social…  Con la misma carencia: La información no fluye para medir la eficacia de los programas, sólo 74 de los programas tienen reportes históricos, es decir,  el uso político de los programas es latente.

Con la misma estructura, “con nuevos enfoques”, con el mismo personal, con los mismos partidos, con los mismos recursos…  ¿Si no cambian los insumos, como esperan obtener productos diferentes?

La espera de más de 52 millones de mexicanos. Sólo que ya es una espera de paciencia generacional, mientras los poderes, los partidos, los alineados al gasto social, siguen el discurso desnutrido y falto de compromiso, de corto plazo, para salir de las presiones, con la amenazas de siempre, con las mismas reglas de operación en los programas, con los mismos operadores en campo, ahora dirigidos por delegados federales del partido en turno en el poder. Haciendo un Pacto por México…

¿Para alguno de los 52 millones de mexicanos, objetivo del combate contra el hambre, tendrá algún interés si los partidos de oposición deciden ir a las juntas del pacto? ¿Si se está desahogando una agenda de reformas estructurales en la cámara de diputados?

Si en algunos estados del país encontraron un mapa distinto para atender el tema, tendrán que negociar con la federación, ahí se administran los recursos y bajan a través de las dependencias federales.

Mientras tanto, subirá de tono el tema del manejo electoral de los programas sociales, sólo que el PAN ya uso su “capacidad de presión”, en éste tema: no logró nada, llegaron a un adéndum al pacto, como si sirviera de algo, acordaron portarse  bien, lo que usted amigo lector, quiera entender.

Cuando se tuvo la oportunidad de definir reglas de juego que tuvieran  el mejor escenario para servir a los mexicanos, en particular a los que más lo necesitan, llegan a un acuerdo que contiene la miope visión de un adéndum y esa es la respuesta de ejecutivo federal a la denuncia del manejo electoral de los programas de gasto social, sólo queda esperar a que pasen las elecciones intermedias en las 14 entidades del País.

De los programas de gasto social, por desgracia, no hay elementos para esperar los cambios estructurales que se necesitan.

De los representantes ante el pacto por México, por desgracia, no hay elementos para esperar los ajustes a la agenda política que el País necesita.

Por lo pronto, se confirma la frase célebre: … No te preocupes Rosario.

@MosquedaGerardo

Deja un comentario