Lo de Gordillo y los contrapesos

Gerardo Mosqueda

No hace falta explicar los motivos de denuncia contra la maestra, si la presentó la secretaria de hacienda o lo hizo la Procuraduría es irrelevantes, es una instrucción del Presidente.

No hace falta convencer a nadie, los mexicanos llegamos a nuestro límite de tolerancia desde hace muchos años, cuando de sindicatos se trata, son ícono de corrupción, de manipulación, de operación política en función del ejecutivo en turno.

La educación es un tema que no puede esperar a que un sindicato que sabotea al País acepte los términos de la reforma propuesta, queda muy claro que no se trata de acabar con el sindicato, es quitar de en medio la posición de Gordillo. Pero el sindicato no es la maestra, la maestra marca la pauta del sindicato, desde la dirigencia nacional o desde el penal donde se encuentra.

Ya se dio la definición del sindicato en la voz del profesor Juan Díaz, apoyarán lo que proponga el ejecutivo y el sindicato se inscribe en la reforma.

¿Será que la maestra operará a través de Díaz desde el penal?

¿Es verdad que prevalece el autoritarismo del presidente y la maestra Gordillo está fuera del sistema político y por tanto defenestrado de la política?

Hechura de Carlos Salinas y operada por Manuel Camacho, la maestra Gordillo llegó a las mieles del poder para suplir al “viejo cacique” potosino Carlos Jongitud, Chiapaneca por nacimiento. Como dice el refrán: La pusieron donde hay, lo trabajó bien, hizo patrimonio, hasta hoy no calculado, entro en toda clase de excesos, quien duda de su poder de seducción (lo que cada quien quiera entender), que logra mantenerse en la cúspide del poder con cuatro presidentes de la república, quienes más la apoyaron, fueron los presidentes panistas, con el último, llegó al colmo de los excesos y logra mantener su partido político, el PANAL.

¿Habrá alguien que piense que el desfalco de las cuotas sindicales es una ocurrencia de los últimos meses?

Ni actuó sola, ni tiene poco tiempo haciéndolo, como sucede con los líderes sindicales.

De manera estricta se actuó conforme a la ley, así lo dijo el presidente Peña, en su comunicado a la Nación, si cada cuarto meses hiciera lo propio con algún líder sindical, no le alcanzaría el sexenio, pero ese no es el tema.

Darle viabilidad a la reforma educativa, en su parte reglamentaria, tiene como requisito la operación política, de muchos actores, incluyendo al sindicato por supuesto.

El asunto ya está en la agenda política nacional, hay reforma, ahora se requiere la instrumentación del instituto nacional de evaluación educativa o como le llamen, hay que evaluar al servicio educativo del País.

Estamos hablando del cambio estructural más importante de los tiempos modernos de la educación en México, es la oportunidad que tenemos los mexicanos de tomar nuestra parte en los grandes temas del País educado que queremos ser: la educación como concepto de valores es una tarea reservada a los padres de familia, el aprendizaje de hábitos, conocimientos, destrezas, trabajo en equipo, es tarea de las escuelas.

En medio del escándalo mediático por la detención de la señora Gordillo, es rescatable que sí es posible que los mexicanos nos pongamos de acuerdo para EDUCAR PARA UNA NUEVA SOCIEDAD.

Los contrapesos que la propuesta educativa necesita no están en los gremios politizados por los intereses económicos y de manipulación gremial; están en la sociedad organizada que reorienta su visión hacia nuevas generaciones.

Lo que ordenó hacer el presidente con la ex-lideresa merece el reconocimiento de quien cumple con su deber, afirmación que no se puede decir de sus antecesores, pero el tema sólo empezó; quien deberá definir como queremos que termine somos los ciudadanos ocupados de la educación de nuestras nuevas generaciones, con participación ciudadana y un servicio educacional evaluado y mejorando para hacer frente con visión de largo plazo, a los retos de su tiempo.

Hay muchos más líderes de sindicatos y de partidos que deberían estar tras la rejas, hay muchos más mexicanos que debemos estar en las tareas de educar a nuestro País.

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.

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