Sólo para jóvenes.

Gerardo Mosqueda

Me dirijo a los jóvenes que no han llegado a los 25 años. Claro que lo pueden leer todos!

Si tu vida transita entre la preparatoria, escuela técnica, preuniversitario, licenciatura; no estás en la escuela y pasas tus días por los centros de trabajo, creo firmemente que mereces una felicitación, estás haciendo algo productivo, estarás por hacerlo, podrás hacerlo…
Me gustaría que si llegas a leer éste artículo, lo comentaras con algunos amigos que tengas en ese despectivo concepto que llamamos “ninis”.

Te lo pido así, porque difícilmente tendrán interés por leer algún medio de comunicación, aún electrónico, por lo que se ha estudiado el distanciamiento de los medios de comunicación hacia estos medios es un factor, que a su vez, retroalimenta la conducta nini.

Pero la realidad es muy grave, por los próximos veinte años nuestro País crecerá como nunca, el número de jóvenes, lo diré de otro modo: la conducta poblacional en México nos lleva a ver cada vez menos niños y cada vez más jóvenes, por supuesto también crecerá el segmento de población de adultos y adultos mayores.
Es decir que mientras decrece la población de niños mexicanos, crece la de jóvenes. Afirmo: lo que los estudiosos de la dinámica poblacional le llaman Bono Poblacional es igual a tener la mayor población de jóvenes que nuestro País haya registrado en toda su historia.

Claro que es vital entender que este crecimiento lleva consigo la problemática cualitativa de los segmentos juveniles.

En la cultura oriental se suele describir que las crisis se identifican con dos ideogramas, uno que representa desastre y otro que representa oportunidad, es decir ya estamos en una circunstancia así, en crisis. Podemos verlo como riesgo, podemos verlo como oportunidad; sugiero que no perdamos de vista los dos enfoques, pero nos apliquemos a una: estamos ante una gran oportunidad, quizá la mejor oportunidad que nuestra historia haya registrado.

Es el tiempo de los jóvenes, si ustedes lo quieren tomar.

Sólo como un apunte: si estás dispuesto; la nueva mentalidad que se requiere para los negocios demanda un particular conocimiento de las tecnologías de información, son los jóvenes quienes están en condiciones de aplicar estos conocimientos, hace unos días se da a conocer el Instituto Nacional del Emprendedor, una excelente idea, que por lo pronto no se sabe cómo llegará a los ámbitos juveniles. Cuando ya casi todos están al alcance de señales de internet.

Las políticas públicas en general en los estados siguen pensando en aplicación de programas donde el indicador es la aplicación presupuestal, así que programan como gastarse el dinero, no como logran mejores y más cantidad de proyectos de desarrollo productivo.

La juventud es el mercado de consumo de toda clase de adicciones, parece que no nos importara como sociedad que estamos empeñando nuestro futuro como Nación al dejar al segmento de los jóvenes a que “se rasque con sus uñas”, cuando sigue disminuyendo el ingreso per cápita, a los jóvenes que tienen oportunidades, no les alcanza para tener una vida que les inspire desarrollo humano.

En el medio político se da entrada a un número importante de jóvenes que han tenido oportunidades de estudiar y acudir a puestos de servidores públicos, conviviendo con acciones que noblemente puedes ayudar a la sociedad y están aprendiendo, sin duda serán en el corto plazo quienes lleven las riendas de la sociedad.

Sus éxitos en los ámbitos deportivos son alentadores a las grandes mayorías de jóvenes para encontrar nuevos valores, también en otros ámbitos.

Los institutos de la juventud no encontraron la fórmula para llegar a las grandes mayorías de jóvenes, es decir, la estrategia de atención a los jóvenes, una vez más se quedó corta, con el riesgo que estamos ante un cambio generacional, donde el gran riesgo está a la vista, también la oportunidad.

Sin duda que serán tiempos de poner a prueba las opciones de cultura cooperativa. Saber trabajar en equipo, perdón que repita: trabajar en equipo. Ya no son tiempos de individualismos, tampoco de estar contemplando como le hicieron los magnates, líderes y otras personas que tienen algún indicador de éxito.

Son tiempos de inspiración juvenil, de motivación juvenil, de acción juvenil.

Bienvenida la nueva civilización, la que les toca liderear a los jóvenes, es decir los que sigue inspirando sus vidas con motivos trascendentes y convocantes para mejor vivir.

Los tiempos que vienen deberán ser de una nueva sociedad, renovando valores de unidad familiar, como el eje de mayor fortaleza. Con familia hay desarrollo.

Con la juventud hay desarrollo, hay sociedad, hay familia, hay civilización.

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.

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