¿Qué imagen proyecto?

Diana Preciado

¿Alguna vez te has preguntado cuál es la imagen qué los demás tienen de tu persona? ¿Cómo se refieren a ti los demás cuando hablan con otros? Todos tenemos ya una imagen, la cuidemos o no, todos proyectamos algo a los que conviven con nosotros todos los días, en nuestra casa, en el trabajo, en la calle… esa imagen es la que quieres proyectar?

Hoy te quiero invitar a que por un momento hagas un alto y reflexiones sobre esto, es un buen momento para comenzar con el pie derecho en cuanto a nuestra imagen personal.

Es una buena idea que preguntes a personas a las que les tienes mucha confianza cuál es la imagen que tienen de ti, solo te sugiero que escuches con atención, no te predispongas y mantengas una postura de total apertura, puede ser que escuches algo que no te agrade, pero también puede ser que te guste mucho lo que digan de ti, así que manos a la obra.

Para este ejercicio es importante que luego de que hayas investigado con los más allegados, te regales un momento y te hagas unas preguntas a ti mismo, es un trabajo de reflexión que te ayudará mucho a tu imagen interna, que por supuesto se reflejará en tu persona.

Primero, ¿cuál es tu actitud? Piensa si eres una persona que aportas algo a los demás, si tu actitud de todos los días es positiva o eres de aquellas personas “toxicas” que con quejas constantes o con enojos innecesarios alejan a los demás.

Ahora, detente a pensar en la personalidad y conducta que reflejas. Con esto me refiero a tu capacidad de tolerancia, la paciencia, la cordialidad, si es necesario entonces piensa en qué debes cambiar o en qué necesitas poner atención.

Es momento de reflexionar acerca de los hábitos, esos que día a día comunican quiénes somos, como la puntualidad, la cortesía, la eficiencia laboral. Debes ser muy sincero y determinar cómo estas en estos aspectos, si todo está bien, perfecto! Si no es así, es momento de poner un alto y poner en práctica lo que ya sabes que no aporta nada bueno a tu persona.

Hablando de hábitos, me voy a detener en el hábito del ejercicio y la vida saludable. Sé sincero y piensa cómo va tu salud, cómo van tus hábitos de comer sano, no fumar y sobre todo, la actividad física diaria. El verte saludables es una de las cosas que hablan mucho mejor de nosotros, pero lo más importante por supuesto es que si estas sano, te sientes bien y te ves bien!

Es momento de pensar cómo están tus relaciones laborales. No solo con tus compañeros de trabajo, piensa en cómo es la relación diaria con tus socios, con tus proveedores, con los clientes o con tu jefe. La idea es que detectes si tus relaciones son de conflictos constantes, si hay algún tema pendiente o hay algo que particularmente te moleste. Es momento de arreglarlo.

¿Cómo está tu imagen ante tu esposo o esposa? ¿Cómo te ven tus hijos? ¿Tus hermanos? ¿Tus amigos? No me cansaré de repetirte que el reflejar lo mejor de tu imagen personal con los tuyos es lo mejor que puedes hacer. 

Por último y más importante: ¿Qué piensas de ti mismo? ¿De qué eres capaz? ¿Qué te hace falta? ¿En qué eres bueno y nadie te gana? ¿Qué debes mejorar? Si te conoces a ti mismo y te aceptas, te darás la oportunidad de mejorar cada día y proyectar lo mejor de ti siempre y para todos.

¡Haz que las cosas sucedan… y que te sucedan a ti!

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