Hoy en Oaxaca, ordenación como Obispo del sacerdote ludovicense Alonso Calzada

“Este nombramiento no lo veo como un mérito mío,

sino como un regalo de Dios, no solo para mí,

sino para la Diócesis de Celaya

y la gente de San Luis de la Paz”

Con este motivo, recordamos la entrevista completa que nos concedió Monseñor Calzada.

“La vocación sacerdotal del Pbro. Gonzalo Alonso Calzada Guerrero surgió desde su infancia, desde que tenía seis años de edad fue acolito hasta los doce, edad en la que ingresó al seminario, fue así que esta cercanía con las cosas sagradas del sacerdocio se fue dando de forma natural. Su pueblo natal es San Luis de la Paz, donde realizó sus estudios de primaria, en la Escuela San Francisco. Su infancia no fue distante a la de cualquier niño, llegaba de la escuela, hacía sus deberes y se iba a jugar futbol con sus amigos y hermanos.

El padre Alonso tiene 9 hermanos, y hasta la fecha,  siempre llevo una gran relación con todos ellos, madurando juntos, viviendo experiencias tanto buenas como de fortaleza y aprendizaje. Terminando sus estudios de primaria a la edad de 12 años, ingresó al Seminario de Celaya, su interés de entrar fue cuando un padre visitó la escuela para hablarles sobre éste,  convirtiéndose así en el único de su grupo en ingresar.

En el Seminario no tuvo ninguna dificultad para adaptarse, y a pesar de estar separado de su familia a su corta edad, no sentía problema alguno, debido al compañerismo que encontró en el lugar “éramos todos de la edad, y vivíamos en un ambiente muy sano limpio, y creo que esto influye para que la vida se haga fácil, trabajando por lo mismo y que teníamos la misma finalidad” comenta.

La formación del Padre Alonso en el Seminario duro 12 años; tres años de secundaria, tres años de preparatoria, un semestre de curso introductorio, dos años y medio de filosofía y tres de teología. Su Ordenación fue a la edad de 24 años el día 18 de mayo de 1989 en la ciudad de Celaya.

Luego de seis años de Sacerdote, le dan la oportunidad de ir a Roma a estudiar, donde estuvo tres años y medio, y después medio año en Jerusalén. Esta experiencia cometa, lo llevó a entender que la Iglesia es Universal; en el lugar en donde estuvo habían personas de alrededor de 94 países, con formas de pensar diferente pero al final de cuentas con el mismo ideal. Algo que lo marco en ese viaje fue el tener la oportunidad de estar cerca no solo espiritual sino físicamente del Santo Padre Juan Pablo II,  ya que el simple hecho de saberlo ahí, te hace crecer en el amor, comenta el Padre.

TRAYECTORIA

El Padre Alonso además del idioma español domina el italiano y ha estudiado otros idiomas, como el inglés, francés, griego y hebreo.

Una vez ordenado Sacerdote, estuvo cuatro años más en el Seminario de Celaya, pero ahora como formador; después estuvo dos años como Vicario, en la Parroquia de Villagrán, Guanajuato y fue durante este periodo que se va cuatro años a estudiar a Roma. Cuando regresa, es Párroco de la Iglesia de San Isidro Labrador, cerca de la ciudad de Celaya, por un periodo de dos años. El Padre Alonso regresa como párroco a su pueblo natal, San Luis de la Paz, a la Parroquia de San Luis Rey el día 29 de septiembre del 2001, donde permaneció hasta el año 2007, en el que lo nombran Rector del Seminario de Celaya.

Para el Padre regresar a San Luis significó además de un gran gusto, un gran compromiso, ya que sabía el camino que otros párrocos habían trazado, y debía seguir haciendo tan bien como ellos. Sintió una gran confianza, ya que conocía a la gente de la comunidad “sé que es gente de Fe, generosa y que apoya todo aquello que sea para bien de la comunidad (…) me sentí muy contento durante estos casi seis años que estuve y espero que la gente lo haya sentido así también” comenta.

La mayor satisfacción del Padre Alonso “ha sido poder servir a la gente, para mí cuando una persona me dice: Gracias padre porque me ayudó a acercarme a Dios, es lo que me hace saber que valió la pena consagrar mi vida a esta vocación”.

Sobre el día en que el Padre recibió la noticia del nombramiento de Obispo Auxiliar del Arzobispo de Antequera, Oaxaca, nos cuenta “Me mandaron llamar el día 13 de noviembre a la Cuidad de México para decirme; mis sentimientos fueron de alegría, gratitud a Dios; son momentos en que los sentimientos parecen muéganos (…) Este nombramiento no lo veo como un mérito mío, sino como un regalo de Dios, no solo para mí, sino para la Diócesis de Celaya y la gente de San Luis de la Paz”.

Nos dice que esta noticia fue una sorpresa para él, nunca se imaginó este nombramiento, y ahora la principal labor que hará al llegar (además de conocer la ciudad de Oaxaca) será conocer a la gente, sus necesidades y problemas, esperando la aceptación de ellos y su trabajo.

Sobre el mensaje a los Fieles Ludovicenses “Muchas gracias por compartir esta alegría que sin duda es también fruto de sus oraciones, del apoyo que siempre me han brindado; cuando estuve aquí como párroco lo hice con mucho gusto, y siempre recibí el cariño y el apoyo de ustedes y ahora tienen un compromiso más fuerte, el seguir pidiendo a Dios por mí; ustedes me han formado como sacerdote y se los agradezco”.

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