Es cuestión de actitud

Es importante que sepas que el poder de tu imagen no se trata solo de saber vestirte bien; ni de moda o de las últimas tendencias en las tiendas, tampoco de un buen corte de pelo y colores en tu atuendo. Estas son importantes herramientas, si; pero esto de qué podría servirte si no tienes una buena actitud.

Pero, ¿qué es la actitud? La palabra y su aplicación viene de “actitudo” la psicología la define como la motivación social que tenemos para reaccionar ante metas u objetivos.

El tener una buena actitud es una de las cosas más importantes para proyectar lo mejor de ti.  Me refiero a la manera con la que afrontas las situaciones diarias de la vida, la forma en la que te comportas ante las adversidades, las bienaventuranzas, los triunfos, tus conflictos o éxitos.

Tu actitud, también es la manera en la que te comportas ante los demás, tu trato y disposición, en todos y cada uno de los roles de tu vida.

Aquí, la autoestima y el valor que te das a ti mismo juega un papel muy importante. Debemos comenzar por saber y creer de verdad lo que valemos como personas, confiar en nuestras virtudes y fortalezas, pero también en reconocer nuestras debilidades y errores.

Es común que por inercia o por costumbre, depositemos en los demás la culpa por que algo no salió como queríamos o porque no podemos hacer tal o cual cosa. Con esa actitud lo único que logramos es sabotearnos a nosotros mismos y no darnos cuenta de nuestra propia realidad.

Ánimo, actúa diferente! ¿Te equivocaste? Hazlo de nuevo! ¿Dudas de cumplir ese sueño que siempre has tenido? Sigue intentando, no lo dudes y decide realizarlo; ¿Crees que no vas a poder con ese proyecto? Lo harás, si te lo dieron, es por algo. Te lastimaron? Aléjate y sigue adelante…

La manera en cómo reacciones ante esto y muchas cosas más que todos vivimos  marcará la diferencia en ti; esa actitud positiva la proyectarás a tu favor.

Para lograr una actitud positiva es indispensable pensar positivo, todas las veces que puedas. Aquí te comparto algunas acciones que pueden ayudarte.

      • Sonríe, habla menos y escucha más; eso es importante!
      • Cuando tengas algún fracaso o mal momento, vívelo; no lo ocultes ni reprimas. Solo recuerda que debes levantarte cuanto antes y no pasa nada… el fracaso es parte de nuestra formación y todos lo hemos vivido.
      • Comparte tus triunfos, alégrate de tenerlos y platícalo con ese orgullo que sientes, no te reprimas.
      • Al compartir tus éxitos y triunfos también es importante que no pases esa delicada línea que puede proyectar soberbia o sonar a presunción, ¡cuidado!
      • Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti. Sé amable.
      • Alégrate de las alegrías de los que te rodean, reconoce las virtudes ajenas.
      • Trata de pensar que las cosas se van a lograr, porque así es, lo único que debes hacer es poner manos a la obra… y comparte este sentimiento en tu lugar de trabajo, con tu familia y vecinos.
      • Evita la crítica y las quejas constantes.
      • Cuando tengas un mal momento, elige con quien compartirlo, no a todos les interesa escucharlo, cuida tus sentimientos.

La actitud positiva se proyecta, no dudes jamás que esto atrae a los demás. Una persona positiva, atrae cosas positivas.

Haz que las cosas sucedan… y que te sucedan a ti!

diana@iuuconsultores.com

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