Hiperconectados

Gerardo Mosqueda

Cuántos fenómenos sociales quisiéramos comprender en pocos términos, con pocos insumos de información y citando a pocos autores…, esto ya no es posible y menos tratándose del comportamiento colectivo generacional.

En el mundo de hoy es un poco presuntuoso atribuirle a un personaje mediático, a un fenómeno de alto impacto a través de las redes sociales, a la acción de un gran consorcio económico, a una crisis bélica, etcétera, que sea la causa de los cambios de época que estamos viviendo, sin duda de manera acelerada. Es multivariable, son muchas las causas que provocan estos cambios de época. Pero hoy se da una coincidencia entre las personas que estudian estos fenómenos.

Estamos instalados de lleno en los caracteres sociológicos de la generación Z, jóvenes, adolescentes, niños hiperconectados.

No es la principal característica, no hay una principal, hay varias y todas son principales; nacieron en la primera mitad de los noventa y hasta los primeros años del dos mil, tal vez del dos mil diez, algunos ya son becarios en algunas empresas, escriben poco a mano y leen poco, desarrollan habilidades motrices finas para las destrezas que requieren para producir letras.

Hoy representan aproximadamente el 26% de la población en el mundo y más del 86% utiliza Smartphone, el 68% compra en línea.

Hiperconectados

Tienen un amplio sentido del cuidado del medio ambiente y cierto talante ético- parece imponerse a la arrogancia de los jóvenes de la generación del milenio, es decir, empiezan a darse cuenta que ser descarado, arrogante, narcisista, presuntuoso no ha sido del todo aceptado y si bien son factores explotables para efectos de impactos mercadológicos, la nueva generación,  la Z, así como la generación milenio recibe de las universidades un espíritu emprendedor; la nueva generación tiene ya dificultades con el trabajo en equipo, generalmente encuentran un tutorial en la red, lo que los hace autodidactas, aunque prevalece la inteligencia para la solución de sus problemas.

En los perfiles que se han estructurado para comprenden a la generación Z, coinciden los investigadores de mercados, los observadores culturales y los pronosticadores de tendencias. Es el gran tema y promete grandes negocios y nuevas riquezas; a diferencia de la anterior generación que ha resultado un ilimitado mercado de consumidores, aunque sin la capacidad de consumo que promete la generación Z.

Esta nueva generación está saliendo de estudios de preparatoria y serán los principales influyentes en los jóvenes de las próximas dos décadas.

Cuando pienso en la generación Z, la tecnología es lo primero que se me viene a la mente; hay gente que ha forjado sus relaciones más estrechas en Tumblr, Instagram y Facebook. Es la respuesta de una chica de 16 años. Según el estudio publicado por Forbes.

 Es una generación que recibe información instantánea y pierde el interés en ella con la misma velocidad.

La generación milenio se adaptó rápidamente a comportamientos digitales, su adolescencia pasó por ipods y myspace; la generación Z se crea con Smartphone y se les dificulta identificar una época antes de las redes sociales.

Fueron formados por la generación X, no creen en las estructuras empresariales y tampoco en las gubernamentales.

Quieren cambiar al mundo, se acercan a reflexiones informadas por los contenidos que localizan fácilmente en la red, siguen sin saber cómo.

Al tiempo que ocupan espacios en los mercados de consumidores, de opinadores y de generadores de movimientos sociales; están desplazando a la generación del egoísmo, el narcisismo, “el selfie”, la obsesión por el consumo y la pasividad que conlleva.

Nace y crecen en un mundo azotado por el terrorismo, altos índices de delincuencia y problemas sociales que les afectan tanto  como la pobreza y el deterioro del medio ambiente.

Es un nuevo reto para los contenidos en la educación, en la formación por parte de los padres, especialmente los que se han creído que se puede suplir la formación por el pragmatismo del aprendizaje acelerado. Viviendo aceleradamente están encontrando de manera superficial las respuestas a sus inquietudes.

También es un nuevo reto la educación para las virtudes, es decir, para encontrar respuestas rápidas es mejor un tutorial en la red, para encontrar respuestas profundas hace falta encontrar la comunicación humana, donde se puede dar lo que somos y a su vez, asumir el reto de ser congruente con nuestras respuestas, cualquiera que ésta sea.

Para comprender a la generación Z no hace falta estar hiperconectado, él ya lo está, lo que viene bien es estar hipercomunicado.

@MosquedaGerardo

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