Los presupuestos, las previsiones, las provisiones.

Gerardo Mosqueda

Con cena o sin ella, se terminaron las fiestas patrias, los festejos protocolarios, los viva México, las bandas presidenciales, la frivolidad en los vestidos de las “primeras damas”, las pifias de los gritones del 15 por la noche… Hasta el próximo año.

Es el tiempo de entrar a los temas presupuestales, cómo viene el gasto de los poderes públicos, con que prioridades, a que temas se les va a recortar el recurso. ¿Quién va a ser el austero?

Por ahora todos los gastos que se vinieron ejerciendo en el 2015 y años anteriores,  estaban debidamente justificados, perfectamente justificados, honestamente justificados… Siempre se han ejercido conforme a la normatividad vigente. Están a la mano todos los documentos, los dictámenes de las contralorías, de la transparencia, de la rendición de cuentas, auditorías y hasta certificaciones ante notario público… Así que las casas blancas, las presas en propiedad privada, los ranchos, el montón de inmuebles que compran los políticos, los viajes exóticos de sus hijos, las compras extravagantes de sus parejas sentimentales, las casas en París, los departamentos en Dubai, las obras de arte, etcétera, están debidamente requisitados para que no quepa la menor duda; fueron adquiridos con el dinero que provino de su trabajo…

¿Será por estas razones que nadie sabe explicar el enriquecimiento ilícito?

Cómo  se le va a hacer en los presupuestos del 2016 y siguientes para que se adelanten los porcentajes de los “moches”, (en efectivo, desde luego) para que se den por adelantado las comisiones, los diezmos, las cuotas para el gobernador y su equipo cercano, la caja de ahorro para la próxima campaña, el porcentaje que le corresponde al que organiza el carrusel, la gratificación para los que hacen los concursos y licitaciones de obras con todo y ganadores, antes de que salgan las bases de licitación.

El servidor público deberá de pensar seriamente como ejercer el recurso con los criterios de prioridades que se derivan de los muchos asuntos que atender desde la administración pública: alimentación, salud y educación, infraestructura para el desarrollo,  inversión para la generación de nuevos empleos, fortalecimiento de la planta productiva… Está claro, son los mismos conceptos, pero no puede ser el mismo orden, no puede ser la misma intensidad.

Es deseable que la contracción de nuestra economía, pese a que tenemos la inflación más baja en años 2.89 %, se aproveche como parte del escenario para entender que con honestidad se hace más.

No se trata de “robar poquito” como dijo el desvergonzado alcalde de Nayarit, que pese a su cinismo, nadie le finca responsabilidades y hasta pasa al anecdotario político como “simpático”.

Se trata de entender que habrá menos recursos a los estados y los municipios, independientemente de lo discutible que sea el criterio para la distribución de los recursos públicos, hoy el gasto corriente de gobierno sigue siendo deficitario, sigue creciendo la deuda pública. Anuncia que vendrán presupuestos base cero, no dice cómo, pero ya aclaró que no a todos los rubros del gasto se les va aplicar el criterio…

Lo lamentable es que las previsiones están en el sentido de proteger, desde ahora, lo que no quieren que se afecte a partir del próximo año, los meses que quedan de éste año están sirviendo para ajustar precios de las obras, como la del congreso que empezó en 180 millones de pesos y ya va en 700 millones, los edificios para que estrenen oficinas los trabajadores del gobierno que siguen ajustando los precios a la alza o nuestro “estimados” consejeros electorales que se ajustan los sueldos, cumpliendo su acuerdo con el gobernador, de aplicarse el ajuste con efecto retroactivo al mes de enero y tener una mejor “beca” los siguientes tres años, por lo menos.

También están aplicándose en la liquidación y finiquitos de los que no han sido suficientemente serviles con el “jefe”, así que se está depurando la estructura de gobierno, no he escrito: reduciendo la estructura de gobierno.

¿Será que los corruptos están resignándose a ser honestos a fuerza de ser austeros?

Hasta la próxima PROSPECTIVA.

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