Otro ajuste a la baja

Gerardo Mosqueda

La última reunión de la junta de gobierno del Banco de México reconoce un nuevo ajuste al pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto. Como ustedes saben el Banco se ha caracterizado por mantener un rango en los índices del PIB nacional. Hasta antes de la semana que terminó su rango de pronóstico estaba entre 2 y 3 %, actuando siempre con mesura y teniendo que salir diario a subastar dólares para tratar de mantener la paridad del peso frente al dólar.

El nuevo pronóstico está entre 1.7 y 2.5 %, es decir nuestra economía se encuentra estancada, todos los ajustes en los pronósticos han sido a la baja desde que empezó el sexenio del presidente Peña y al parecer cerrarán los dos últimos trimestres con noticias similares: este año tampoco creceremos nuestra economía.

En los últimos 70 años hemos tenido variaciones en la inflación que van desde los 3400 % en el sexenio de presidente Echeverría, pasando por el 15 % del presidente Fox o el 24% del presidente Calderón. Por el momento la inflación acumulada del presidente Peña es de 24%, es decir, igual que Calderón pero en un tercio del tiempo.

La principal amenaza reconocida por el Banco de México y la mayoría de los analistas financieros consiste en un ajuste a las tasas de interés en la economía de Estados Unidos, el anuncio se esperaba para inicios del mes de agosto, ahora la expectativa es para septiembre, es decir, la fortaleza del dólar evidencia la fragilidad de nuestra moneda junto a todas las monedas de los llamados países emergentes, lo que cada quien quiera entender con ese término.

Es verdad que un efecto favorable de que suba el precio del dólar está en el eventual crecimiento de las exportaciones no petroleras, especialmente a Estados Unidos, sin embargo no es una variable suficientemente significativa y por el contrario afecta de manera grave por la parálisis en la generación de nuevos puestos de empleo y desde luego, mejor pagados.

Hace escasas dos semanas el CONEVAL dio a conocer su reporte bianual sobre la pobreza en nuestro país, sin sorpresas: el número de pobres creció, es decir, las políticas públicas de gasto social son un fracaso, el gasto público en los tres órdenes de gobierno sigue sin tener una normatividad que reduzca los desfalcos por corrupción y la propuesta de presupuesto base cero a partir del 2016 traerá confusión y descoordinación entre los gobiernos.

La falta de imaginación, de visión, de responsabilidad está llevando a las administraciones gubernamentales a revisar sus ingresos potenciales para asegurarse que puede pedir prestado y endosarle la deuda a las siguientes administraciones sin el menor esfuerzo de eficiente el gasto presupuestal y tratando de ocultar  la aplicación de recursos públicos con propósitos electorales que siempre será un factor proclive a la corrupción.

Por lo pronto la tendencia de crecimiento del PIB  es cero y  respecto a los nuevos  empleos que deberíamos estar generando, lamentablemente, en lo que queda de éste año, no se llegará a la meta del 1 100 000 nuevos empleos.  “El consuelo de tontos” consiste en pensar que otros países están peor que el nuestro, según el comentario del presidente Peña, a propósito de estos temas.

¿Cuantos ajustes va a tener que aguantar la sociedad? Todos a la baja.

@MosquedaGerardo

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