Si juntamos las piezas, hay unidad…

Gerardo Mosqueda

Queda muy poco tiempo para que los partidos políticos actualicen sus agendas y resuelvan con que dirigencias nacionales y estatales van a resolver su ingreso a las contiendas del próximo año.

Una tercera parte de las gubernaturas en el país serán renovadas por el voto de los ciudadanos y tiene sentido que se den prisa en evaluar y ajustar sus estructuras, nuevos elementos en el escenario político nacional le dieron al PRI la mayoría de los diputados federales, el objetivo de asegurarle el segundo trienio al presidente Peña con la legislatura a modo está cumplido; el PRI y sus partidos satélite representarán holgadamente esa mayoría, para lo que se ofrezca. La izquierda mexicana “fiel a sus tradiciones”, encontró todos los elementos para enfatizar sus diferencias y logró lo que no se propuso: atomizar sus votos. La vieja izquierda-maoísta, línea de masas, perdió su registro, la izquierda “democrática” llegó al día de la elección como pudo… con la más baja votación en su historia y todas las confrontaciones que se necesitan en un partido para lograr perder una elección, Morena le gana las posiciones políticas al PRD, las negociaciones de Dante Delgado resultaron excelentes y se reflejará en el número de diputados, esperaremos ver si en las estrategias legislativas también sucede lo mismo, el PAN involucionó y sus resultados fueron parecidos a los de veinticinco años atrás.

A todos los partidos les afectó el hartazgo de los ciudadanos por la información que fluye todos los días acerca de políticos ladrones, corrupción a todos los niveles, gobernadores comprando votos, operadores políticos manipulando ciudadanos, por decir lo menos, los bajos índices de votación en el país reflejan el malestar ciudadano y sin embargo, empezaremos el año 2016 cargado de temas electorales, así es la agenda política de nuestro país.

El partido que ha tomado la delantera en el tema de las contiendas internas es el PAN, urge que de a conocer la convocatoria para renovar la dirigencia nacional, por segunda vez se elegirá al presidente con el voto directo de los militantes, el primero fue Gustavo Madero, fortaleció su propuesta acompañado de Ricardo Anaya, siguió al pie de la letra el manual del control monopólico del poder, no compartió con los otros grupos y hoy se mueven en la estrategia de sacar un candidato de unidad, se evitarían entrar de nueva cuenta en la polémica de quien controla el padrón de militantes y como se va a comprar el voto de los militantes para seguir teniendo el control de la estructura. Es entendible que dentro de una organización política existan diferencias en la interpretación de su doctrina -si la tienen-, tengan diferencias en la concepción estratégica, hasta es entendible que difieran en los procedimientos para lograr sus fines, pero las diferencias entre los dirigentes de los partidos hoy son por el control del dinero de las prerrogativas, de las negociaciones turbias con los recursos para las obras y la proveeduría a la administración pública. Estas y otras razones parecidas se anteponen a la conducta ética y el respeto a la dignidad de las personas.

Los ciudadanos quieren ver a políticos que no se roban los recursos públicos, que no negocian con los delincuentes, que no anteponen sus intereses personales al bien común, que tiene prioridad por atender las urgencias de los mexicanos que menos tienen. Es posible que un acuerdo político se origine en el propósito de no robar y perseguir a los funcionarios ladrones, se estaría poniendo un cimiento sólido para la unidad que las organizaciones políticas necesitan. ¿Será de esa unidad de la que hablan?

Hasta la próxima PROSPECTIVA.

@MosquedaGerardo

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