El presupuesto no es austero

Gerardo Mosqueda

Finalmente no aguantaron más y anunciaron el primer recorte presupuestal, equivale al 0.7 % del PIB, cancela proyectos de inversión en infraestructura, es por más de 124,000 millones de pesos, el secretario Videgaray anuncia el recorte acompañado por sus subsecretarios y le agrega la revisión del presupuesto federal 2016 con base cero.

Los cálculos de la caída de los precios internacionales del petróleo hicieron dudar sobre la compra del seguro que el gobierno mexicano hizo para mantener la recuperación por el precio del barril de la mezcla mexicana, se manejaron tantas versiones como se pudo para mantener la expectativa sobre la recuperación del precio. Lamentablemente no se ha recuperado ni un dólar y aunque la tendencia a la baja se ha estabilizado, hoy los ingresos petroleros son la causa principal del ajuste.

El secretario de hacienda anuncia el recorte presupuestal aplicado a Pemex y a CFE, las ahora empresas productivas del gobierno mexicano. No parece haberle importado pasar por encima de los consejos de administración de ambas empresas, ni sus directores se vieron apremiados por las circunstancias para salir a decir a los medios de comunicación alguna explicación del recorte aplicado a las ahora empresas autónomas y productivas.

El énfasis del recorte presupuestal está en las inversiones y acto seguido se anuncia que también en el gasto corriente hay impacto del recorte presupuestal, es decir, se cancelan proyectos emblema para el gobierno mexicano, como los trenes de pasajeros y otras inversiones.

Todo recorte presupuestal supone de manera clara de donde vendrían sus recursos, con que prioridades deben manejarse y por cuanto tiempo, así que habrá muchas áreas estratégicas del gasto gubernamental que se verán restringidas y muchas más que no conocerán del gasto porque esas dependencias ya son “austeras”.

La realidad es que un recorte en el primer mes de ejercicio presupuestal sólo hace ver que la incertidumbre sobre los ingresos presupuestados crece conforme avanzan los días, nada se ha dicho sobre ajustar los gastos de la alta burocracia, y que decir de los sueldos de los burócratas del país.

Esperemos que el gobierno mexicano sepa actuar con disciplina y con visión sobre los ingresos y los egresos del presupuesto gubernamental, hasta ahora sólo han demostrado lentitud en las decisiones, torpeza en los procesos y más corrupción. Las áreas que no se tocaran con el recorte son las coyunturales, mientras le aplican con cierto rigor.

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.

@MosquedaGerardo

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