Zauriel Alejandro Martínez Hernández: Pequeño gran escritor ludovicense

 

67ES14 Nuestra Gente Zauriel

A sus trece años de edad ha escrito veinticinco cuentos cortos.

San Luis de la Paz | Adela H. Esquivel | 29 de julio de 2014

Zauriel Alejandro Martínez Hernández, es un joven con grandes aspiraciones en la vida, escritor de tan solo 13 años de edad, que vive sus sueños al plasmarlos y expresarlos en la escritura de cuentos cortos y la lectura.

Este jovencito ha escrito un total de 25 historias, entre ellas esta “Modernización”, historia que se desarrolla entre la fantasía, el internet y la vida diaria;”El Juego de Tomás”, un cuento con un poco de terror; “El Cuarto de los Triques” donde la fantasía te conduce a la búsqueda de un tesoro, entre otros.

Entre todas las historias y cuentos escritos existe uno especialmente significativo para nuestro joven escritor “El mundo de los locos”, dedicado a quien le apoya e impulsa en la actividad de la escritura, su maestra Cleo Gordoa.

Cleo no solo es un personaje de esta historia, sino que en la realidad ha sido una influencia que le ha enseñado a no rendirse en sus sueño, a trabajar por lo que quiere y no desistir, que le brinda el apoyo y orienta sobre el arte de escribir.

Entre los propósitos a realizar, manifestó que continuará escribiendo y capacitándose para en un futuro tener una gran historia que será tal vez un libro con una gran leyenda o muchas de ellas, por lo  que continuara capacitándose y trabajando para lograrlo.

“Sé que tengo que esforzarme mucho, no desistir, para nosotros los jóvenes pueden ser  muy divertidos lo video juegos, el internet y muchas cosas, pero también lo es la lectura, con ella enriqueces tu mente,  tu lenguaje y vives muchas historias”, concluyó Martínez Hernández.

MODERNIZACIÓN

Todo comenzó con un sueño, cuando desperté tenía una excelente idea para un nuevo cuento, la idea me pareció original, comencé a escribir sin detenerme durante todo el día, apenas recuerdo cuando oscureció, pero al fin estaba casi terminado, faltaban algunos detalles, aun así parecía perfecto, uno de esos detalles fue el que me detuvo durante horas, al final el cansancio me venció. A la mañana siguiente, quise darle un final y un nombre a lo que había escrito, pero algunas letras del teclado se habían borrado, creí que tal vez era por el uso que le había dado, sin embargo, me dio una excelente idea para la dirección del portal en internet mencionado en el cuento, escribí el nombre sin orden alguno poniendo letras al azar comenzando como es costumbre con el clásico www.

Emocionado por mostrar el cuento a mis amigos, llevé varias copias a la escuela, se las repartí a algunos compañeros y también a algunos maestros que aprecian mis cuentos, todos me felicitaron por la trama, redacción, historia y originalidad en él, el horario escolar terminó sin otra novedad. Cuando regresé a casa no pude esperar para distribuirlo en la red y lo publique en mi blog y cuenta de face, en mi cuenta de twitter solo puse la dirección del portal que mencionaba en mi cuento, algunos de mis contactos me mandaron algunos inbox felicitándome por el nuevo cuento.

Pasaron los días y todo transcurrió normalmente, hasta que uno de mis compañeros se ausentó durante varios días, cuando regresó su semblante no era el mismo, se había convertido en algo frio y taciturno, algunos de mis compañeros sufrieron el mismo cambio, en la escuela muchos creyeron que era por alguna enfermedad, de esas que se sufren según la temporada.

Después una de mis maestras dejó de ir a darnos clases, nunca más supe de ella. El director dijo que trató de contactarla, sin obtener respuesta alguna. Al no ser hallada, se le comenzó a buscar, pero nunca la encontraron.

Varios días después de  esos eventos, una mamá me paró en seco afuera de la escuela y sin decirme una sola palabra me señaló con llanto en los ojos, algunas otras cuchichearon entre ellas, me extrañé, pues las madres me tenían en mucha estima.

En mi blog y cuenta de face comenzaron a dejarme mensajes de odio y desaprobación, muchos maldijeron mi cuento, decidí releer el cuento pero no me pareció el mismo que había escrito meses antes, me sentí intranquilo al respecto, no había ningún cambio, pero esa extraña sensación estaba ahí, parecía que lo había escrito alguien más.

Pasaron los días y mi cuenta de face fue bloqueada, y al querer entrar a mi blog aparecía una leyenda que decía “CANCELED”, mi cuenta de twitter seguía funcionando, pero todo me parecía algo realmente extraño.

Un día la policía tocó a mi puerta, mi mamá salió a recibirlos, después de platicar un rato con ella pasaron, me interrogaron durante algunos minutos, uno de ellos llevaba una copia de mi cuento, extrañado les pregunté qué relación tenía el cuento con su visita, no me respondieron, solo me miraron y se marcharon.

Al inició no entendí la relación de estos hechos, el cuento me intranquilizaba cada vez que lo leía, había noches en las que no podía dormir, el recuerdo incesante de la reacción de las madres al verme, la vista de la policía y el bloqueo de mis cuentas no me dejaba cerrar los ojos.

Un día harto ya de ese remordimiento de conciencia, decidí visitar a la madre de mi mejor amigo, la misma que me había señalado llorando, toqué la puerta y abrió la mujer, se veía demacrada y pálida, sus ojos estaban hinchados y rojos del tanto llorar, al verme se puso nerviosa, le pregunté la razón de que su hijo cambiara tanto y su reacción de hace unos meses, llorosa me dijo que todo era culpa mía; mi amigo le había dicho que había intentado acceder al portal del cuento, y que desde entonces las pesadillas lo agobiaban, y cada día se volvía más taciturno, casi no sonreía, rompió en alaridos desgarradores, me marché de ahí, asimilando lo que me acababan de decir.

Al llegar a casa encendí mi computadora, abrí internet, y escribí la dirección, las manos me temblaban al hacerlo, presioné enter, no pasó nada, me apareció que la página no existía, que revisara la dirección, confundido cerré el navegador.

Mi mamá y mi papá fueron también  víctimas de esa maldita dirección, el hijo de un  supervisor de papá presentó los síntomas de aquellos que visitan el portal, después de eso lo despidió y  mi mamá ya no salía de casa. El constante señalamiento, acoso y de algunas golpizas por parte de cobardes que cubren su rostro, fue que decidí huir de casa, espero que estén bien.

Hace ya más de un año que vago por diferentes ciudades escuchando ocasionalmente de alguna víctima de ese maldito portal.  Hoy es la primera vez en mucho tiempo que me atrevo a entrar al internet, mi blog es ahora un lugar donde postean  las experiencias de algún conocido que entró a la dirección del cuento, muchos de ellos seguramente son solo sujetos con la intención de llamar la atención de alguien más, mi cuenta de face esta desbloqueada, tengo más de dos mil amigos en ella, pero es realmente mórbido lo que puedo leer en ella, las imágenes de todos los que ahí están son grises o borrosas, también hay  algunas con un moño negro en su perfil.

He intentado entrar nuevamente al portal con la esperanza de ser presa también de la locura o  el terror que ahí habite, la respuesta del computador es la misma que la primera vez.

No creo poder volver a escribir sobre algo en mi vida, pero dejo esto para todo aquel que por error encuentre mi cuento en la red.

“Si alguna vez te topas con un cuento de hadas llamado MODERNIZACIÓN por favor no entres a la dirección que ahí se nombra”.

Zauriel Alejandro Martínez Hernández

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