¿Qué tan grande es tu poder?

Ariel Rodríguez

 

Siempre hay alguien que te dice lo que debes hacer, ya no existe el silencio, en todas partes hay ruido; si tú no estás con tus propios pensamientos, cómo vas a entender el sentido de las cosas, es imposible. Vivimos bajo una manipulación perversa, muy sutil.

Susanna Tamaro

 

Cuando somos niños vivimos una etapa en que nos experimentamos como el centro del universo, tal vez porque somos, eso sí, el centro de nuestro universo. Para el sano crecimiento de nuestra autoestima, o por lo menos con esa intención, nuestros padres nos dan su tiempo, proveen de los bienes que necesitamos y tratan de satisfacer incluso nuestros requerimientos subjetivos, sutiles e inmateriales, por ejemplo, averiguando qué nos tiene tristes o enojados, y dándonos, en la medida de sus posibilidades, aquello que necesitamos o queremos. Muchas veces el niño no tiene más que expresar su frustración o deseos, para que el mundo, su mundo, trabaje para él. Eso está bien para nuestra etapa infantil, pues nos experimentamos valorados e importantes para nuestro mundo familiar.

Empero, si estás leyendo esto, es muy probable que ya no estés en esa etapa infantil en la que tienes que reconocerte como un ser existente y valorado por tu familia, pero pudieras conservar, tal vez sin darte cuenta, el deseo de que la vida gire en torno tuyo y que las cosas te sean dadas con sólo quererlas o expresar tu necesidad. Vivirte, para decirlo de forma directa y sencilla, irresponsablemente y usando, tal vez no muy conscientemente, la manipulación para obtener lo que necesitas o deseas. Sobre todo, es posible que hagas esto con las personas que te rodean cotidianamente, no con los desconocidos.

Esto es un problema y no sólo para los demás, digamos para quienes son objeto de tus chantajes, sino sobre todo para ti. Es un problema si no te das cuenta que lo haces y también si lo sabes, sobre todo si tiendes a justificar la necesidad de hacerlo. Si eres de éstos últimos, pudieras pensar que hablo moralistamente. Que estoy señalando que está mal aunque tenga ventajas para ti, y no es así. Tiene desventajas, más allá de las ventajas evidentes que obtienes de forma directa de los manipulados.

La desventaja más importante de quienes manipulan, es que tienden a vivirse como víctimas de las circunstancias y/o sufren por no poder reconocer el valor de lo que viven, pues lo experimentan como fruto de su esfuerzo, y manipulación, y no como fruto de la decisión de los demás, y por tanto algo que merecen.

Vivir con responsabilidad es hacerme cargo de mí mismo y de las consecuencias positivas y negativas de mis actos. Eso me da la ventaja de poder modificar mi conducta si con mis actos no logro lo que deseo. El que manipula, vive irresponsablemente, esperando que los demás resuelvan sus necesidades. Para decirlo de forma clara, el que manipula a la larga no es libre y se cree dependiente de la respuesta de los demás. Quien renuncia al chantaje sabe que su felicidad no depende de la repuesta de los otros y que nadie puede acercarlo o alejarlo a sus metas sino él mismo. Eso es ser libre, responsable. Y es la única forma que conozco para ser feliz.

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